Consume Valencia, somos un pueblo en movimiento
Es imposible no pensar en el dolor que ha dejado el paso de la DANA por la Comunidad Valenciana. Las huellas del agua en nuestra tierra son difíciles de borrar. En la ciudad, aunque estemos a pocos kilómetros de la catástrofe, el silencio pesa; se siente un daño invisible y una impotencia que se percibe en cada rincón. Nos hemos movilizado para limpiar, para ayudar. Diez días después de la DANA, la ciudad aún tiene un color diferente.
Es cierto que la vida en la calle comienza a reaparecer. La semana pasada, los comercios cerraron sus puertas y los parques estaban en silencio, pero poco a poco «la normalidad» intenta regresar. Aunque nada parece realmente normal, es momento de abrir nuestros brazos y ser el apoyo que muchos necesitan para salir adelante.

Ahora, más que nunca, debemos consumir en Valencia. Este fin de semana, más que el anterior, debemos salir a nuestras calles para que nuestros hosteleros puedan continuar ayudando. Tenemos que estar ahí, no solo por los de afuera, sino sobre todo por nuestra gente, por quienes nos necesitan aquí y ahora.
En estos días lo hemos visto en nuestros bares, restaurantes y comercios. Las estimaciones indican que la DANA ha afectado directamente a más de 34,000 empresas en toda la provincia, impactando a unas 218,000 personas de manera directa, y a 400,000 si sumamos a los trabajadores indirectos. Pero las cifras podrían ser aún mayores si no nos apoyamos unos a otros.
Los locales de Valencia están haciendo su parte, colaborando y brindando ayuda directa a los afectados. Las empresas que no han sido afectadas también se están uniendo a este esfuerzo, pues todos pueden verse impactados por esta situación. Cancelar ahora no nos ayudaría; al contrario, necesitamos mantenernos unidos para ayudar.
Valencia es un pueblo en movimiento, si nos paralizamos por la tragedia corremos el riesgo de tocar fondo. Hoy, hacer comboi es necesario.